lunes, 29 de agosto de 2016

Manicure vs Bar



Me encanta hacerme manicure, sobre todo cuando tengo las uñas destruidas. Es un pequeño Spa que nos hacemos las mujeres que nos deja relajadas y lindas.

Me encanta ir al bar, es una experiencia divertida, social en donde tomar un whisky o una cerveza, se vuelve toda una experiencia.

Una de las actividades que tengo ya tachada en mi lista de “cosas que hacer” es “Ir a un bar sola y tomar Whisky”, pensando que sería divertido hacer amistad con el bartender así como nos enseñaron en las películas, un Whisky derecho y una buena plática. Decidí hacerlo en el bar del Camino Real porque simplemente se dio y tal vez sea una historia que deba contar con unos Whiskys…Muy divertida por cierto.

Llegué al bar porque quedé de verme con alguien ahí, resulta que la que se había confundido de lugar era yo, pero me di cuenta después de una hora de estar platicando con el bartender que me atendió muy bien y que platicó conmigo todo el tiempo que estuve ahí. Todo con el pretexto de tener esa experiencia que tanto quería tener.

No llegamos a tanto, realmente platicamos de cosas tan banales que ni me acuerdo, pero recuerdo que le conté que me había quedado de ver con alguien para cenar y que ya se me había hecho tarde. Así de irrelevante…

Estaba tan desilusionada que mejor me fui, claro después de haberme dado cuenta que estaba en el lugar equivocado, pero me hubiera gustado decir que me la pasé tan bien, que ni me acordaba que estaba sola y que cancelé mi cena de lo bien que me la estaba pasando, desafortunadamente no fue así. Así que con $500 pesos menos en mi bolsa, dejé esa experiencia como concluida. 

En el manicure es distinto, uno llega y ya sabe que va a tener una buena experiencia, de entrada te preguntan si quieres café, agua o refresco… Después te asignan quien te va a atender y por aproximadamente una hora, es todo acerca de ti. Las que te atienden buscan no aburrirse así que te hacen plática por todos lados. La última que me tocó como vio que venía un poco de malas y se dio cuenta que no podía sacarme plática, decidió hablar ella y fue así como me enteré sobre su familia: Que a diferencia del bartender, ella solo descansa los martes, que su hijo sufre de artritis y que se entera del tráfico y el clima gracias a los clientes. 
Después de resumirme su trágica historia, empezó a contarme de una serie que la tenía muy entretenida cuando llegaba a su casa, era la historia de Juan Gabriel, el cual falleció el día de ayer en Santa Mónica, California. Se me hizo curioso todo el tema porque me comentó que la serie terminaba ayer, justo el día en el que falleció. Me tenía tan entretenida que le pregunté de todo…Le dije que tenía planes de irlo a ver al Zócalo y no puedo describir la cara de emoción que puso cuando le dije que estaría gratis en la Ciudad de México. Bueno, y un poco de desilusión porque que si ella faltaba un día, le descontaban de su sueldo, así que me sentí mal por ella y recordé lo afortunada que soy con los permisos y las vacaciones en mi trabajo.

Este tipo de lazo que haces es mucho más intenso que ir a un bar. Estoy segura que si hubiera tenido un problema, ella me hubiera escuchado y hubiéramos comentado el punto así como lo hacen las buenas amigas. 
Promedio a pagar de $400 a $500 pesos. No hay terapia más barata que esta y sales relajada después de un masaje de manos.


No me imagino a un hombre hablando de sus problemas con un extraño diciendo “La extraño”, "No sé que hacer con..." eso es más cuando son muy amigos y el tema sale, ¿no?. En mi experiencia, eso es una de las cosas que agradezco de ser mujer, tenemos una facilidad enorme de expresar lo que sentimos y pensamos sin importar si al final nos dicen “intensas” o “locas”. Siempre vamos a tener a alguien que nos haga segunda o se ponga de nuestro lado aunque sea por unos minutos.


Por otro lado creo que lo mejor de ser hombre, es querer a una mujer a pesar de todas sus “locuras”.  



En éste experimento y no porque sea mujer, le doy el punto a la manicurista a la mejor experiencia. Porque aunque ambos no están para eso, el servicio es más personal y más cuidadoso que el del bartender. Y es más, estaría buenísimo que en el manicure te incluyan una mimosa los sábados sin tener que ser novia (porque también a las mujeres se nos antoja) y es que me llena de celos que se pongan de moda las barberías que dan cervezas y hacen tatuajes mientras los consienten. ¿Será que nos quisieron hacer competencia?, los envidio porque lo superaron enormemente. 


Gracias por leer.

Dian


martes, 16 de agosto de 2016

Sorry



Seguramente a lo largo de mi vida deba pedir perdón a mucha gente. Nunca he entendido la diferencia entre lo siento, una disculpa y perdón, sin embargo siempre he creído que es importante arrepentirse de las cosas uno cree que hizo mal.

Me gustaría pedirle perdón al niño que me besó a los 16 años y que al día siguiente me llevó flores a mi casa. Yo le pedí a mi mamá que le dijera que no estaba, pero me obligó a bajar y decirle que no quería nada con él. Además le quiero pedir perdón porque no me acuerdo de su nombre y eso que vivía por mi casa.

Quiero pedirle perdón a un ex novio que creyó que le había puesto el cuerno en un viaje que hice a Guadalajara. Y más bien le pido perdón por haberle dicho que no pasó nada cuando en realidad me topé con alguien con el que había salido antes. Teníamos cosas que arreglar, pero aún así puedo decir que mi conciencia esta tranquila. Nada malo pasó, pero nunca se lo dije porque era tan celoso que haría más grande el problema al cual yo no le di importancia, sin embargo él se quedó con la idea de que sí pasó. Así que le pido perdón por no haberle contado bien las cosas.

Le pido perdón a la persona con la que aún digo que debí haberme casado, perdón porque en el momento que él regresó de Londres, entré en pánico y le dije que no estaba lista para tener una relación aventandome el peor pretexto de la historia. Sin duda, un gran error que pagué.

Le quiero pedir perdón a mi hermana cuando me burle de ella en su graduación. Una compañera suya tenía el mismo vestido, afortunadamente mi hermana le hizo unos cambios que lo hacía ver ligeramente diferente. En ese entonces, tenía 10 años y me molestaba mucho. Supongo que en ese momento lo vi muy equis, pero es algo que no me pude perdonar nunca... No pensé en lo mal que se pudo haber sentido en ese instante.

Quiero pedirle perdón al guey que le pegué una vez con el coche a su bici. Eran las 7am, hace más de 7 años. Venía desvelada y me asusté. Créeme, aprendí la lección.

Quiero pedirle perdón al niño que me tocó en servicio social cuando tenía 13 años. Nos tocaba apoyar a niños en una casa hogar y yo falté muchas tardes. Sin tener conciencia que tal vez veía a sus papás los fines de semana o que podía haber sido huérfano y que yo podía alegrarle las tardes, aunque sea por unas horas. Es algo que hasta la fecha yo no me podido perdonar.

Pido perdón a todas esas personas que hice sentir mal, seguramente no lo hice con intensión de lastimarlos. Si lo hice, me hubiera gustado que en su momento me lo dijeran y así poder entenderlo mejor. 

A raíz de que me di cuenta que yo me equivocaba más de lo que creía, tuve más tolerancia. Si yo puedo hacer y pensar lo que quiero y esperar que la gente lo tolere sin tener que aceptarlo, por qué no debería yo darle esa oportunidad a los demás. 

Al final, no importa si se piden, si se dan, si se ofrecen, lo realmente importante es que puedas tener esa conciencia y hacer las cosas bien. 

Si la vida es una, por qué no hacer todo lo que quieres? Es difícil no lastimar a nadie en el camino, pero es importante que no lo hagas con toda la intensión. 

Les mando un beso y gracias.

Dian

P.D. Esta canción me encanta.